martes, 26 de agosto de 2014

EXTRAÑA DESAPARICIÓN DE JOVEN DERIVA EN PORNOGRAFÍA INFANTIL DE LA HERMANA

EXTRAÑA DESAPARICIÓN DE JOVEN DERIVA EN PORNOGRAFÍA INFANTIL DE LA HERMANA


El rastro de Bastián Bravo Sepúlveda se perdió el 13 de noviembre. Sus padres hicieron un desgarrador llamado para que diera señales de vida, pero el pasado viernes fueron detenidos por almacenamiento de pornografía infantil de su otra hija de 6 años.


Es un caso inusual por decirlo menos. Todo comenzó con la desaparición del joven Bastián Bravo Sepúlveda el 13 de noviembre cuando iba de camino al gimnasio. Sus padres desesperados reconocieron que su hijo había presentado una extraña conducta en los días previos a su extravío e hicieron un desgarrador llamado para que Bastián diera señales de vida.
Él dijo que lo venía a buscar Dios, que se iba a contactar con Dios, que lo venían a buscar y que se iba a acabar el mundo, y nos decía ‘papá, mamá, ayúdenme’, y nosotros incluso lo retamos. Si Bastián ve esto, que vuelva o me llame porque él sabe que yo no voy a soportar esto, llámame, si necesitas ropa, si quieres estar más tiempo lejos, yo no te voy a obligar a que vengas pero lo único que te pido es que estés bien, que estés vivo”, fueron conmovedoras palaras de su madre, Mireya Sepúlveda al noticiero de rcn  después del extravío.
Hasta ahí suena como un caso más de desaparición, pero el pasado viernes dio un vuelco radical. Mientras la Policía de Investigaciones realizaba las pericias de rigor los computadores del hogar para detectar pistas que dieran luces del paradero de Bastián, hallaron fotografías de alto contenido sexual de la hija menor de la familia, de tan sólo 6 años, y hermana del joven desaparecido.
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Los padres fueron detenidos inmediatamente por la PDI y dejados en prisión preventiva -durante los 100 días que dure la investigación- por posible abuso sexual y almacenamiento de pornografía infantil.
Lo más llamativo es que los padres nunca se opusieron a las pericias al interior de su domicilio. Así lo expresó el   de la Brigada de Ubicación de Personas, Óscar  Bacovich, quien dijo que “nosotros siempre encontramos una buena disposición de parte de ellos, jamás se opusieron a ningún tipo de diligencia que nosotros realizáramos, de hecho el ingreso que se hizo fue en el carácter de voluntario. Todos los antecedentes y los fundamentos  relacionados con el abuso sexual y almacenamiento de pornografía infantil fueron entregados a la Fiscalía
Extraña desaparición de joven deriva en pornografía infantil de la hermana

Historias contra la Prostitución Infantil

Denuncia el abuso sexual.

Denunciar el Abuso Sexual de Niños, Niñas y Adolescentes

Una joven de 16 años, angustiada y destrozada emocionalmente, llegó a la Defensoría de Familia de Acacías acompañada por policías de Infancia y Adolescencia que la acababan de encontrar en un bar de lenocinio.
Corría diciembre del 2010. La joven, que registraba secuelas psicológicas, narró paso a paso la manera como su propia madre, una trabajadora sexual, la había 'vendido' desde que solo tenía 12 años en bares de prostitución y al mejor postor en poblaciones del Meta, la costa Atlántica, Tolima, Cundinamarca, Casanare y hasta en la frontera con Venezuela.

La historia de la joven, que además reveló ser víctima de violencia sexual por su padrastro, llegó a la Fiscalía y a la Dijín, organismo que se puso a la tarea de seguir el rastro de los sitios en los que ella vivió la explotación sexual.
La investigación derivó en el desmantelamiento de una estructura criminal que, según la sijin , estaba dedicada a la trata de personas con fines sexuales.
La Dijín capturó a 16 personas en Villavicencio y Acacias, en Meta, y en otras poblaciones del Tolima y Cundinamarca. Un Fiscal de Acacías les formuló cargos por trata de personas, inducción y estímulo a la prostitución.
En la investigación, la Dijín identificó a la madre de la menor como Marlene Castro Barroso.

ADOLESCENTES-DROGAS

ADOLESCENTES-DROGAS

       

           El CONSUMO DE DROGAS EN NUESTROS HIJOS 

                  
Éstos consumen de manera compulsiva fundamentalmente los fines de semana.
Los jóvenes salen a divertirse y han aprendido a hacerlo recurriendo al alcohol, un recurso bastante accesible. El alcohol, como otras drogas, forma parte de la cultura juvenil como eje de sociabilidad. Consumir sustancias les permite relacionarse con su grupo, mantenerlo unido, porque no existe otro tipo de lazos. Beber se ha convertido en sinónimo de "salir".
El alcohol no sólo nos preocupa por los efectos fisiológicos( resaca, vómitos, mareos...)sino también por su influencia en otras conductas. No podemos olvidar que entre el 30 y el 50 por ciento de los accidentes de tráfico se atribuyen al consumo de alcohol.

Vivímos en una sociedad con drogas y eso es algo a lo que tenemos que enfrentarnos para poder educar. Conocer la realidad no debe alarmarnos, sino hacernos más sensibles y capacitarnos más para poner soluciones.
-El alcohol, junto al tabaco, es la droga más extendida en nuestro país.
-Ha aumentado el consumo de psicoestimulantes ( anfetaminas, éxtasis y similares ) y de drogas
que producen alteraciones en la percepción ( alucinógenos ).
-El consumo de heroína parece haberse estabilizado o ir en descenso, aunque sigue provocando
la mayoría de los problemas graves.
 
                             ¿QUÉ HACEN NUESTROS HIJOS CUANDO SALEN?
                                          
 
Cuando salen y cierran la puerta nos surgen las dudas, las preguntas, las preocupaciones... Pocas veces sabemos dónde están, con quién han ido, a la hora en que estarán de vuelta, y cuando queremos obtener respuestas nos contestan: "por ahí"," con los amigos","no lo sé".
Lo habitual es que nuestros hijos queden con amigos para ir por ahí. Suelen encontrarse en un bar o en la puerta de algún establecimiento, para desde ahí empezar una ruta de sitio en sitio, para terminar posiblemente en alguna discoteca.
                                                    CAUSAS DEL CONSUMO
                                      
 
La ausencia de valores podría explicar gran parte de las conductas de consumo. Nuestra sociedad ha dado un paso a una especie de "todo vale","no pasa nada", "al menos hay que provar"...Los límites entre la conducta adecuada y la que no es , no están nada claros. y menos para los adolescentes que tienen que probar, ante ellos mismos , sus padres y la sociedad, que se están convirtiendo en personas adultas.
La falta de habilidades para decir NO, la poca confianza que tienen en ellos mismos, la dependencia al grupo de amigos..., puede determinar que un joven" pruebe".
La aparición de conflictos, tanto relacionales ( cómo se lleva con sus padres y amigos )como escolares, pueden influir en el inicio y mantenimiento del consumo.



                                    UNA SOLUCIÓN PARA PREVENIR
                          

Prevenir el consumo de drogas en nuestros hijos no es una labor que comienza cuando empiezan a salir. Ya desde antes debemos inculcar la idea de que no necesitamos tomar nada para sentirnos bien. Debe dar ejemplo:

-LOS PADRES. Deben transmitir confianza, respeto y mucho cariño. Establecer límites claros 
para saber lo que se puede y lo que no se puede hacer y valorar a los hijos para fortalecer su
autoestima.

-LA ESCUELA. Favoreciendo la relación profesor-alumno y respondiendo a las necesidades
concretas del alumno.

-LA SOCIEDAD. Dando más importancia a los valores humanos, proporcionando una
información y una formación adecuadas y altenativas ( tanto escolares como laborales ) para
que los jóvenes puedan desarrollarse plenamente.

el aborto en la adolecencia


Triste historia





de un aborto




Hace nueve meses que una parte de mí murió. Ésta es la historia de cómo aborté, y ahora, cada día, 
me arrepiento. Yo siempre besaba por donde pisaba mi novio. Ya sabéis, la ilusión, el 
cariño, nos metimos a comprar nuestro piso…, y entonces ocurrió. Al principio, tenía malestar general, todas las mañanas 
llegaban las náuseas, y había comidas que no podía ni ver y antes me encantaban, como las gominolas. Así que fui al 
médico, y cuál fue mi sorpresa cuando me dijo que ¡estaba embarazada! Casi me da un infarto cuando vi la eco grafía. 
Estaba de más de un mes. El caso es que ni mi novio ni yo nos sentíamos preparados. Así que pedimos 
hora en una clínica privada donde se practican abortos. Y tardaron dos semanas en recibirnos. En ese tiempo, yo cada día 
quería un poco más al niño que llevaba dentro. No sabría explicar la sensación. Notaba su corazón en mi vientre y me 
sentía cada vez más feliz, dejaba de pensar en el dinero, en cómo íbamos a pagarlo todo. Simplemente era feliz. Mi pequeño me hacía sentirme feliz.Pero mi novio apartaba la mano de mi vientre. Siempre se refería a él como a un 
estorbo. Y me decía que todo estaba en mi mente y que era imposible que sintiera algo. El día en que fuimos a la clínica yo 
me sentía muy mal, quería llorar. Pero él me decía que, cuanto antes nos libráramos del problema, todo volvería a la normalidad. La clínica tenía tan mala pinta que decidimos hacerlo por la Seguridad Social. Allí tardaron más de un mes en 
darme cita. Me dijeron que me tomara tres 
pastillas seguidas y que no pasaría nada. 
¿Pero cómo podía seguir yo sola adelante con mi embarazo? ¿Qué iba a hacer? 
¿Volver a casa de mi madre? ¡Dios! ¡No 
podía! El marido de mi madre es un alcohólico que las trata como si fueran basura 
a ella y a mis hermanas. ¿Alquilarme un 
piso? Pero si mis trabajos son eventuales… ¿Que haría cuando se me empezara 
a notar? Lo reconozco, me asusté. 
Al final, acabé suplicándole. Le imploré como jamás lo he hecho con nadie. 
Le lloré de rodillas, le dije que quería tenerlo. Que si no lo tenía, me moriría. Él 
me veía la cara cada día y sabía que yo 
había estado llorando. Siempre me decía 
que se me pasaría. Una vez me dijo: «No 
podemos tener un hijo, ¿cómo nos iremos 
de vacaciones?» Yo le contesté: «¡Pero si 
nunca nos hemos ido de vacaciones!» Y él 
simplemente argumentó que un niño te 
cambia la vida, que nada volvería a ser 
igual, que a él su vida le gustaba como era 
ahora... Yo me eché a llorar. ¿Qué iba a 
hacer? Me sentía tan sola… Y sólo quería cuidar a mi bebé. Aún tuvo el valor de 
añadir: «Podíamos comprar un perro grande ¿no?» Yo le grité, le dije que era un cerdo y un egoísta y que cómo nos íbamos a 
ir de vacaciones con un perro grande. ¿No 
sería más complicación que un bebé a la 
hora de viajar? 
¿Queréis saber qué pasó, al final, con 
mi bebé? Me tomé sólo dos pastillas, ya 
que empezaron las contracciones antes de 
tomarme la tercera. Nadie quería atendernos en el hospital, porque justo era cambio 
de guardia. Estuve casi tres horas sentada en una silla de ruedas, pues no podía 
ni andar. Entonces, un médico joven salió de gin-ecología y me miró. Me preguntó si me había orinado encima. ¡Dios, era 
sangre! Llevaba casi hora y media sangrando. La sangre había manchado mis 
vaqueros y había chorreado hasta mis calcetines. Me pararon la hemorragia. Y me 
drogaron para el dolor. En un retortijón, 
tan drogada como iba, fui al baño, y sin 
poder evitarlo me puse contra la pared y 
con las rodillas tocándome el pecho y empecé a empujar sin saber cómo. Y salió. 
Morirme con él 
Yo me lo quería quedar. Era mío. Y lo 
abracé y me eché a dormir con él sobre el 
suelo del baño del hospital. Quería morirme con él. Era un bebé, pero más pequeño, 
como uno de esos gatos de mes y medio 
que te caben en la palma de la mano. Con 
sus ojos   Sus perfectas manitas. Sus veinte sus dedos . Sus pies … Aún no puedo 
hablar de ello sin echarme a llorar. Él llegó y lo tiró por el retrete. 
Sólo podía pensar en mi bebé. ¿Dónde estaba? ¿Por qué ya no lo tenía conmigo? Me sentía como si hubiera ido a dar a 
luz, y me hubieran robado a mi niño. ¡Dios 
bendito! ¡Había tirado a mi hijo por el retrete! Odié a mi novio por todo lo que había pasado. Tardamos seis meses en hablar de ello. Yo no estaba preparada. Y ha 
acabado reconociendo que las cosas nunca volverán a ser como antes. Ahora dice 
que se siente mal por mí. Ahora.  
Al principio, no podía ni salir a la calle. 
Me parecía que todo estaba lleno de embarazadas. Si veía un bebé, lloraba. Y tenía 
la sensación de que era el mío, que me lo 
habían robado. No podía dormir, escuchaba el llanto de un bebé, pero en la casa 
no había nadie. 
Ahora ya no busco culpables. Sólo sé 
que él no me quiere. Y que es un cobarde. Pero ya no me provoca asco u odio. 
Sólo tristeza. Besos, y espero que a las demás os anime.



penoso

¿De verdad te gustaría hacer algo así con una vida?


el divorcio

                                         Quiero el divorcio


continuación verán una   historia  donde el esposo no aya las palabras para para decirle a su esposa que que quiere el divorcio  el divorcio



             Hermosa historia que debe ser leída y compartida por todos... casados, solteros y próximos a casarse... Tomen unos minutos para leerlo.

Cuando llegue a mi casa esa noche, mientras que mi esposa me servía la cena, le agarre su mano y le dije, tengo algo que decirte.
Ella se sentó y comió callada. La observé y vi el dolor en sus ojos. De pronto no sabía cómo abrir mi boca.
Pero tenía que decirle lo que estaba pensando... “Quiero el divorcio”.
Ella no parecía estar disgustada por mis palabras y me pregunto suavemente ¿Por qué?
Evite su pregunta con mi silencio, esto le hizo enfurecer. Tiro los utensilios y me grito, tú no eres un hombre!!!
Esa noche no hablamos, ella lloraba. Yo sabía que ella quería saber que estaba pasando con nuestro matrimonio, pero no pude contestarle,... mi corazón le pertenecía a otra mujer llamada Juliana. ¡Ya yo no amaba a mi esposa, solamente le tenía lástima!
Con un gran sentido de culpabilidad, escribí un acuerdo de divorcio y en este acuerdo ella se quedaba con la casa, el carro y el 30% del nuestro negocio. ¡Ella miró el acuerdo y lo rompió en pedazos! ¡Ella paso 10 años de su vida conmigo y éramos como extraños!
Yo le tenía lástima por todo su tiempo y su energía perdidos; pero ya no podía cambiar, yo amaba a Juliana. De pronto empezó a gritar y a llorar como para desahogarse.
La idea del divorcio ahora era más clara para mí. El próximo día llegué a casa y la encontré escribiendo en la mesa. No cené y me fui a dormir, estaba muy cansado de haber pasado el día con Juliana. Cuando desperté, todavía mi esposa estaba escribiendo en la mesa. No me importó, me viré y seguí durmiendo.
Por la mañana mi esposa me presentó sus condiciones para el divorcio. No quería nada de mí pero necesitaba un mes de aviso antes del divorcio. Me pedía que por un mes tuviéramos que vivir como si nada y llevarnos normal. Su razón era simple, nuestro hijo tenía todo ese mes exámenes y no quería molestarlo con nuestro matrimonio quebrantado. Yo estuve de acuerdo, pero ella tenía otra petición, que me acordara cuando yo la cargué a nuestro cuarto el día que nos casamos. ¡Me pidió que por ese mes, todos los días la cargara del cuarto hasta la puerta de salida de la casa! Pensé que se estaba volviendo loca pero para que la fiesta fuera en paz, acepté.
Le conté a Juliana lo que mi esposa me pidió y Juliana se reía en vos alta y dijo que era una petición absurda, que no importaba que truco mi esposa usara, tendría que darle la cara al divorcio…
Mi esposa y yo no teníamos contacto físico desde que expresé mis intensiones de divorcio, así que cuando la cargué el primer día hasta la puerta del frente, los dos nos sentimos mal. Nuestro hijo caminaba detrás aplaudiéndonos y diciendo “papá está cargando a mi mama es sus brazos.”
Sus palabras me causaron mucho dolor. Caminé los 10 metros con mi esposa en mis brazos. Ella cerró los ojos y me dijo en vos baja, no le digas a nuestro hijo lo del divorcio. Le señalé con la cabeza un poco disgustado; la bajé cuando llegue a la puerta, se fue a esperar la transportación para ir al trabajo.
Yo manejé solo a mi oficina. El segundo día, los dos estábamos más relajados, ella se apoyó a mi pecho, pude sentir la fragancia de su blusa. Me di cuenta que hacía tiempo que no la miraba detenidamente. ¡Me di cuenta que ya no era tan joven, tenía algunas arrugas, y algunas canas! ¡Era notable el daño de nuestro matrimonio! Por un momento pensé y me pregunte, ¿Qué fue lo que le hice?